viernes, 22 de marzo de 2013

La rapada de Chartres





Simone Touseau: 23 años. Lleva en brazos a su hijo. Es el momento de la vergüenza pública... del escarnio personal por parte del pueblo. Antes la han rapado al cero y marcado con un hierro al rojo: Es una colaboracionista. Y esto ... "merece un castigo".


La humillación alcanza a toda la familia (padres, esposo...) que tambien marchan junto a Simone. Y tal vez haya sido su "fantasma" (el de la humillación) tan intenso, que ese bebé, ese niño de menos de un año, se cambiaría ya de adulto de nombre y "desaparacería...".

Tarde del miércoles 18 de agosto de 1944. Calle Beauvais (en la actualidad "Docteur Jacques de Fourmestraux") de Chartres. Es justamente la fecha de la liberación (está claro que no para todos).
Endre Friedmann Erno ("Robert Capa") estaba en aquella época de "juicios populares", la época de la personalización sobre los simpatizantes nazis, de todos los sentimientos del pueblo (odio, perdidas familiares...). Aunque se perdió alguna ejecución y algún otro acto de escarnio, pudo apuntar su Contax sobre la figura de Simone y sus .."paisanos".

Es la foto de una realidad irracional, la justicia del pueblo, las proyecciones de muchos sentimientos sobre "chivos expiatorios". La calle está llena, el pueblo está "unido" en la venganza. La masa se mueve uniforme: hombres, mujeres, niños...

Como han apuntado algunos pensadores, tambien es la constatación del "contraste de trato" (Piaf, Chevalier... actuaron para los ocupantes).

En cualquier caso (con y sin otras polémicas sobre su trabajo) el húngaro, que fallecería pisando una mina en la guerra de Indochina, supo captar ambiente mediante la simple exposición "tal cual", el disparo desde los ojos de un testigo más. Efectivamente mirando la imagen "estamos allí" y así lo percibimos. La ciudad huele a humo y los gritos "a odio". Es sin duda, el significado más profundo de la palabra DOCUMENTO.

Haced el ejercicio. Miradla unos minutos y no sólo de pasada. Vereis como os cuenta una historia...

©baldo martorell

lunes, 11 de marzo de 2013

¿Que color es...?

Dentro del mundo de las aplicaciones android, vamos a ir destacando las que pueden servir de herramienta al fotógrafo.

Colormeter, de vistech proyects, cuya versión 'free' está libre de los molestros banner publicitarios (sólo nos recuerda al entrar y salir que hay más software de pago de la casa) es una aplicación que nos muestra el valor RGB (y su escritura hexadecimal) del lugar donde apuntemos con la cámara del dispositivo.

Obviamente no es un producto de laboratorio, pero las pruebas que he podido hacer con colores patrón muestran una desviación muy pequeña.


Colormeter

Sin discutir lo útil que es para artistas y aficionados de la imagen ..

¿os imaginais la de discusiones con vuestras parejas respecto al color de las prendas?

-"que te digo que este pantalón es azul muy oscuro "
-"que no tiene nada de azul.. es negro.."

je!!

Enlace en GooglePlay.

©baldo martorell 

miércoles, 20 de febrero de 2013

Soy digital... ¿soy « fiel »?


[Réplica de mi entrada del mismo título en el Blog de FocoFijo]

Es un hecho.  En nuestra actual y tecnificada sociedad utilizamos la palabra “digital” como sinónimo de “más fiable”. Los propios fabricantes han creado esa “ilusión”. Compramos antes un termómetro digital que un “modesto” termómetro de alcohol (el mercurio está prohibido desde hace un tiempo por razones de salud).

Y sin embargo ..¡ nos están engañando!. La temperatura (el sonido…) son magnitudes, son hechos que discurren a lo largo del tiempo de modo contínuo, sin “samples”, sin “cortes”. Incluso la representación digital de la magnitud tiene sus problemas, el primero el de la resolución: podemos ver en un termómetro digital que tenemos 37.8ºC pero imaginando que sólo muestre en el display una cifra para los decimales … ¿ son 37.81º o son 37.83º (o incluso 37.8321000123º)?.

La fotografía  no se ha salvado de esta “digitalitis” (de hecho ha sufrido un “empacho” de ella). Frente al uso del negativo, para el que no existen los pixels (y soportan un gran ratio de ampliación) y que disfrutan de una amplia latencia (el rango de la luz a las sombras) ha surgido el sensor (¡adoremos al sensor!). Pero … ¡espera! .. lo que se ha dicho del negativo .. ¡no es malo! (¿Qué está pasando?).

Pues pasa que (al margen de los reconocidísimos méritos, como la inmediatez, fácil manipulación, etc…) también nos han vendido un poco una buena moto. En varios sentidos, y obviamente uno de ellos (de nuevo) en el concepto de “es digital, es más real, es mejor”.

Bueno pues …vamos a hacer un pequeño ejercicio humorístico y de empatía.

Vamos a ser una cámara digital de última generación y vamos a "jugar" a reproducir sus acertados cálculos y apreciaciones durante la toma de una fotografía.

Allá vamos...
  • Mi dueño está enfocando. Mi sistema de contraste de fase está funcionando maravillosamente llevándose la imagen invertida a la pantalla mate. Siempre que no haya patrones repetidos en una disposición como las rejas de un balcón todo irá bien…
  • Estoy midiendo luz. Mi dueño ha decidido que soy una “escena de campo con luz natural” y yo evaluo velocidad, apertura y sensibilidad según los ajustes que el equipo de ingenieros de mi marca han programado  porque lo entendían más … acertado. ¿Sería mejor realmente para esta escena bajar la velocidad o subir el diafragma?..¡no lo sé!. Dios santo ..¡que indecisión!.
  • Bueno … no se me puede achacar nada. Total, hasta este momento no hay diferencia entre yo (“el burro delante”) y mi primo del pueblo, de mi misma factoría de origen, pero analógica. una vieja cámara de carrete.
  • ¡ CLIK !
  • El disparo. Ahora "si que si". Soy una digital y lo voy a demostrar...
  • La luz incide sobre mi sensor. Los famosos “pixel”, las celdillas captadoras reciben la información de luz y color …
  • ¡Espera!
  • ¿Color?
  • ¡No puede ser!.  El sensor transforma la luz en un voltaje. La LUZ.. ¡no el color!
  • Bueno, no pasa nada... delante de cada celdilla me han instalado un filtro de uno de los colores primarios (R,G,B) que sólo deja pasar su color. De este modo si la celdilla tiene delante un filtro azul, la componente azul llega a la celdilla y así tenemos exactamente el valor “azul” de la celdilla (¿no es ingenioso?). ¡Un momento!.. pero si SOLO el valor azul es el correcto ..¿que pasa con los demás de esta celdilla?. (No se..) Ya lo arreglaremos después…
  • Para no cansar mucho.. ya tengo  un valor eléctrico de todas y cada una de las celdas. Por cierto.. ha tenido lugar todo un proceso previo de auto-calibración para verificar cual es el valor eléctrico que corresponde al negro, no necesariamente 0.00 Volts, también con sus aproximaciones .(¿Aproximación .. ya estamos?).
  • Además resulta que el ojo de mis dueños tiene diferente .. “sensibilidad” según la longitud de onda y es un hecho de que la sensación de … mayor aproximación a la imagen real la obtiene más de la componente verde, al que es más receptivo. Pues ¡sigue sin pasar nada!.. metemos el doble de receptores verdes que que los otros dos colores (búsquese en Google “filtro bayer”). ¿Es exactamente el doble la cantidad correcta? (¡pse..!) ¿Puede ser otra cantidad? (tal vez.. al fin y al cabo estamos hablando de un factor de …”agradabilidad subjetiva”). Pero da igual (insisto). Soy “digital”.
  • Mi dueño no desea guardar esta imagen en RAW (“en crudo”, así de literal). Supondría algo tan fácil como almacenar simplemente los números anteriores. En su lugar quiere obtener un fichero de imagen, un JPG.
  • Montaré pues  la imagen. Para eso tengo un procesador en mi cerebro.Convierto entonces los valores eléctricos (de luminosidad de cada punto) en un valor de componente roja, verde o azul  (por cierto.. “aproximemos” el valor eléctrico a la resolución de los números con la que vayamos a trabajar.. ).
  •  Tengo un problema serio para montar la imagen: Quedamos en que de unas celdillas tengo el valor rojo exacto (pero no el verde y azul), de otras el verde exacto (pero no el rojo y azul), de otras el azul exacto (pero no el rojo y el verde) y entonces tengo la imagen incompleta. Pues .. (¿Qué problema hay?)…  deduzco  (mejor “interpolo”, que queda más técnico y no parece que diga que “invento”) los colores que no tengo, en función de los colores de las celdas vecinas (es decir: sólo la tercera parte de cada color primario de una imagen es un valor realmente captado). ¡toma aproximación!.
  • Evaluo la temperatura de color, deduzco (de nuevo "deduzco" algo) que valor de la escena correspondería a un “blanco puro”. Bueno .. un gris al 18% (por cierto... ¿pasaría algo si fuera al 19%?.. no se…) y rectifico (de nuevo modifico la imagen) en consecuencia. De paso, según el algoritmo de mis queridos programadores, puedo rectificar la imagen para intentar soslayar ruidos, dentados en los bordes, aumentar sensación de enfoque (más … “ponderación subjetiva” de la imagen y nuevas rectificaciones de la ..”realidad”).
  • ¿Ya está la imagen formada?. Bueno .. pues la guardo en la tarjeta COMO UN EXACTO archivo JPG.
  • ¡Ah .. no!..
  • ¿Exacto...?
  • Que resulta que un JPG es un formato de compresión con pérdidas, que "deduce" que hay colores tan próximos que se pueden considerar “el mismo” y así se puede ahorrar espacio… ¡Pero es que si son diferentes son diferenteeeeeeeees! (y esta vez estamos “aproximando colores que ya eran interpolados”).
Resumiendo. He guardado la compresión de la aproximación de la interpolación de la subjetivización de la ponderación de “patrones tipo” de la escena.

Soy "digital". ostento esta palabra serigrafiada en mi cuerpo con orgullo,

Soy ...fiel a la realidad (más que mi prima la analógica).

¡Ja!..